viernes, 4 de abril de 2014

BUSCANDO Y ENCONTRANDO LOS ORÍGENES FILOSÓFICOS DE LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA


Autor: Prof. Miguel. A. Vásquez R.
Para realizar una aproximarnos a las bases teóricas sobre la filosofía en la investigación educativa, es necesario por asumir acepciones básicas sobre filosofía, investigación y educación. La filosofía (del latín philosophĭa, y este del griego antiguo φιλοσοφία, «amor por la sabiduría») es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje. Al abordar estos problemas, la filosofía se distingue del misticismo, el esoterismo, la mitología y la religión por su énfasis en los argumentos racionales por sobre los argumentos de autoridad, y de la ciencia porque generalmente lleva adelante sus investigaciones de una manera no empírica, sea mediante el análisis conceptual, los experimentos mentales, la especulación u otros métodos a priori, aunque sin desconocer la importancia de los datos empíricos.
Mientras que la investigación es considerada una actividad humana orientada a la obtención de nuevos conocimientos y su aplicación para la solución a problemas, mientras que la educación es el proceso de vinculación y concienciación cultural, moral y conductual. Así, a través de la educación, las nuevas generaciones asimilan y aprenden los conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, creando además otros nuevos.
La investigación Educativa, entendida como disciplina, es un ámbito de conocimiento reciente, aproximadamente tiene un siglo de historia, pues, su origen se sitúa a fines del siglo XIX, cuando la pedagogía, a semejanza de lo que anteriormente había realizado otras disciplina humanísticas, como la SociologíaPsicología entre otras, adoptó la metodología científica como instrumento fundamental para constituirse en una ciencia. Esta conversión científica no fue un mero producto del azar, sino el resultado de un largo proceso que arranca a fines de la Edad Media y a principios de la Moderna, del trabajo de diversos autores, pero muy especialmente de las aportaciones de Galileo, surgió un nuevo modelo de aproximaciones al conocimiento de la realidad. Sin embargo, la expresión "Investigación Educativa" es bastante reciente, ya que tradicionalmente se denominaba "Pedagogía Experimental", el cambio terminológico y conceptual se debe fundamentalmente a razones de tipo sociocultural y a la preexistencia de las aportaciones del mundo anglosajón en el ámbito educativo.
El profesional de la educación puede aproximarse a la realidad educativa desde diferentes perspectivas así como utilizar diversos modelos de investigación, recogiendo información a través de una gran variedad de técnicas. Esta diversidad obedece a las diferentes concepciones y modos de interpretar la realidad social que se basa en las distintas respuestas que pueden darse en las distintas respuestas que pueden darse a las interrogantes planteadas desde las dimensiones ontológica y epistemológica y desde distintas concepciones de la naturaleza humana. La diversidad metodológica resultante deriva de las diferentes respuestas dadas en cada ámbito.
Por lo general, la dimensión ontológica se refiere a la naturaleza de los fenómenos sociales y a su grado de estructuración. Plantea la controversia de si la realidad social es algo externo a las personas y se impone desde fuera o, por el contrario, es algo creado desde un punto de vista particular. La dimensión epistemológica plantea la forma de adquirir el conocimiento. El investigador ha de contemplar la posibilidad de que el conocimiento sea tan complejo y objetivo que tenga que adoptar la perspectiva de un observador externo, así como métodos propios de las ciencias naturales.
O bien, por el contrario, puede considerar que el conocimiento es subjetivo, personal o único, lo que podría requerir un compromiso y una experiencia compartida con las personas implicadas y, por tanto, una menor atención a los métodos físico-naturales.
En cuanto a las concepciones sobre la naturaleza humana en particular, en lo que se refiere a la relación entre los seres humanos y su entorno, puede considerarse que las personas tienden a reaccionar con cierta pasividad respecto a su entorno (respuesta mecánica), o bien que tienen suficiente capacidad y autonomía para tomar sus propias decisiones e iniciar acciones (determinismo o voluntarismo). La dimensión metodológica aborda los problemas que plantea la investigación educativa en relación con los métodos a emplear. Las diversas metodologías que se utilizan en investigación social y educativa para indagar el mundo social proporcionan el marco de referencia, la justificación lógica para examinar los principios y procedimientos empleados para formular los problemas de investigación, se dan respuestas a los mismos y se evalúan su idoneidad y profundidad.
Las decisiones que se toman en el ámbito social respecto a cada una de las dimensiones dependen, en gran manera, de cómo se concibe la realidad social. Las cosmovisiones o paradigmas tienden a guiar las acciones de las personas. Si bien el concepto de paradigma admite una multiplicidad de significados, puede entenderse como un conjunto de creencias y actitudes, como una visión del mundo «compartida» por un grupo de científicos y que implica, específicamente, una metodología determinada. En el ámbito de las ciencias sociales, los paradigmas más usuales son el positivista, el constructivista y el sociocrítico.
La filosofía de la educación tiene su origen remoto en el mundo antiguo, sobre todo en autores como Platón y Aristóteles, que hablaron continuamente de la educación humana y del modo ideal en el que debería ser formado el niño para entrar a formar parte de la vida social. También el mundo cristiano y medieval cuenta con autores como Clemente de Alejandría, san Agustín o santo Tomás, que abordaron las temáticas educativas desde ideas filosóficas y teológicas.
A partir del Renacimiento y en los inicio de la Edad moderna se produjo un amplio desarrollo de teorías educativas. Luis Vives, Erasmo de Rotterdam, Comenio, Jean-Jacques Rousseau, John Locke, Immanuel Kant, Fröbel, y otros autores, ofrecieron diversas reflexiones sobre la educación del hombre y sobre el camino que lo llevaría a su perfeccionamiento como individuo y como miembro de la sociedad.
            Con Sócrates nace la pedagogía filosófica propiamente dicha, su enseñanza se lleva a cabo mediante el diálogo, utilizando el método del diálogo: a) Introducción; trata de interesar al interlocutor sobre el tema mediante una serie de preguntas que lo introducen a un diálogo pedagógico. b) Indagación; requiere del interlocutor las respuestas que éste considere correctas pero que a menudo son equivocadas. Aquí se hace presente lo que se ha llamado la ironía socrática que es el método que éste utiliza para hacer notorio el error. El fin de la educación es formar hombres plenos y virtuosos. La Ironía socrática: en griego ironía quiere decir interrogación, así, el objetivo es el de conducir al educando a la sabiduría por medio de la propia reflexión. Sócrates da respuesta a los sofistas acerca de la comunicación docente, crea el método a partir del cual se descubren los conceptos, principalmente en la esfera de lo moral. Surge la mayéutica
            Platón, cree en la existencia del mundo de las ideas y dice que la única y mejor forma de pertenecer a él es por medio de la educación, en el papel del educador reside en promover en el educando el proceso de interiorización. Propone el método de la dialéctica que consiste en: a) Primero es un camino o método mediante el cual gradualmente ascendemos desde la opinión (imaginación y creencias) hasta el verdadero conocimiento de la realidad. b) Posteriormente viene la contemplación inmediata de las ideas cuyo logro no es posible sin la renuncia de lo corporal y los sentidos. Para Platón el fin de la educación es formar hombres plenos y virtuosos, pero se adelanta al percibir en la educación elementos interrelacionados tales como individuo y sociedad o ciudadano y polis. Surge la dialéctica.
            Aristóteles, Con él surge el sistema de la evolución, nace porque él consideraba que todas las cosas están en constante cambio que obedece a cierto ritmo, es decir, un cambio ordenado. Los principios del sistema de la evolución: a) Considera dos términos importantes uno es el de potencia, cuando una cosa es susceptible a transformarse en otra, y el otro es el de acto. b) Ésta ley consta de cuatro principios (Causa material, eficiente, formal y final). El pensamiento educativo de Aristóteles se basa principalmente en sus estudios de ética, política y lógica.
Las últimas tendencias pedagógicas abogan por una mayor profesionalización de los docentes y destacan la capacidad investigadora de los y las profesionales de la educación. Dichas líneas de pensamientos y acción destacan, como parte de los mencionados estudios, la formación de los docentes para la investigación como uno de los elementos imprescindibles para responder al reto de la enseñanza día a día y dicha investigación debe siempre poseer una base filosófica consolidada.





Filosofìa, Conocimiento y Educaciòn.
Por: María José Montero.
     En este mundo tan cambiante la producción de conocimiento en el ámbito educativo no se detiene y requiere de nuevas ideas, paradigmas, formas de ser y actuar, por lo que se hace necesario estar en constante aprendizaje, pero sin dejar de lado los preceptos plateados desde las diferentes corrientes filosóficas como el empirismo o el racionalismo, que sustentan diversas estrategias de aprendizaje que permiten dentro del proceso educativo generar conocimiento y  así establecer qué enseñar, cómo hacerlo, con cuáles medios y cómo evaluar el aprendizaje que conduzca a educar y formar seres humanos críticos y con conocimientos que promuevan el debate y por ende la producción de saberes. Por su parte, Norris y Kvernbekk (1997) proponen que las teorías educativas deben ser conocidas por los docentes si ellos esperan ser coherentes en su pensar y hacer en las prácticas del aula. Es decir que los docentes como artífices del conocimiento deberían tener dominio de las teorías educativas y los planteamientos filosóficos, con la finalidad de que en su que hacer educativo se logren los objetivos propuestos en el marco del proceso de enseñanza-aprendizaje sin dejar de lado las potencialidades, habilidades, formas de ser y de pensar de los estudiantes, motivado a que la producción del conocimiento puede explicarse desde diversas teorías epistemológicas.
     En este sentido, diferentes corrientes filosóficas han tratado de explicar de acuerdo a su principios como se genera el conocimiento para el positivismo, todo lo que se encuentre más allá de la lo regido por la relación causa-efecto pertenece a la fantasía, todo lo que no puede ser probado no es conocimiento, en contraposición el empirismo se enfatiza en el papel de la experiencia, ligada a la percepción sensorial, en la formación del conocimiento. Para el empirismo más extremo, la experiencia es la base de todo conocimiento, no sólo en cuanto a su origen sino también en cuanto a su contenido. Se parte del mundo sensible para formar los conceptos y éstos encuentran en lo sensible su justificación y su limitación.
     En relación a esto, uno de los principales exponentes de esta corriente es John Locke, quien propone que el único conocimiento que los humanos pueden poseer es el conocimiento a posteriori (el conocimiento basado en la experiencia). Es famosa su proposición de que la mente humana es una Tabula rasa u hoja en blanco, en la cual se escriben las experiencias derivadas de impresiones sensoriales a medida que la vida de una persona prosigue.
     En el mismo orden de ideas tanto Platón como Aristóteles dedicaron gran esfuerzo al estudio sobre el origen y adquisición del conocimiento. Esta temática también fue abordada durante la Edad Media y el Renacimiento y con especial énfasis en el siglo XVII a través de las ideas de René Descartes, fundador del racionalismo de quien interesa destacar que la conciencia se halla provista de ciertos contenidos (ideas innatas) a los que se accede intuitivamente y que nos proveen de ideas claras y distintas a partir de las cuales se fundamenta el edificio del conocimiento. El racionalismo sostiene que el conocimiento válido y verdadero acerca de la realidad no procede de los sentidos sino de la razón.
     En consecuencia queda evidenciado como las diferentes corrientes epistemológicas han tratado de explicar cómo se genera al conocimiento partiendo de sus principios e ideas lo que propicia el surgimiento de diferentes paradigmas que rigen el que hacer investigativo, que se podrían definir como el conjunto de suposiciones de carácter filosófico de las que nos valemos para aproximarnos a la búsqueda del conocimiento.
     En consecuencia la aplicación teórica del paradigma en la investigación educativa contempla en si rasgos teóricos, conceptuales, temáticos, objetuales y metodológicos para participar en la definición, construcción y transformación de la realidad, es decir, no hay diversidad paradigmática, sino la tendencia del pensamiento humano de lograr una estructura compleja y total del conocimiento, un uso irreflexivo de las clasificaciones de los paradigmas que permitan entender debidamente los alcances y rasgos que pueden proporcionar un conocimiento adecuado para la práctica de la investigación educativa tan vital en el proceso de enseñanza-aprendizaje ya que permiten innovar y crear desde el aula de clases.

 Elaborado por: María José Montero

C.I 17. 035389


Ensayo sobre el piso filosófico de la investigación educativa.
Autor: Maribel Carrasco
       La investigación educativa  es según Kerlinger (1985) “una parte de la ciencia  de la conducta en la cual el propósito consiste en comprender, explicar, predecir y en cierta medida controlar la conducta humana”.
         Durante el helenismo  la ciencia alcanzó sus más altos niveles, en matemática con Euclides, Eratóstenes y Arquímedes, en  astronomía Ptolomeo, medicina  Hipócrates y Galeno. Aristóteles (348-322 a. C)  desarrolló  el método deductivo, cuya validez  lógico-científica  fue aceptada durante toda la edad media. Hasta que  durante la revolución científica del Renacimiento Francis Bacon de Verulam (1561-1626) escribe el Novum Organum,  sentando las bases del razonamiento inductivo y del método experimental, influyendo  sobre sus sucesores y sobre las ciencias  positivas a partir del siglo XIX. Luego  Descarte (1596-1660) aporta con su discurso del método unos principios  metodológicos fundamentales y  John Stuart Mill (1806-1873)  publica en 1843 A Sistem of Logic.
      Durante el siglo XIX  Surge el racionalismo y  una serie de corrientes que tienen en la valoración del hecho  como fuente de conocimiento, el dato como base del análisis y la exigencia de sumisión del objeto, como actitud fundamental del científico. Entre estos  movimientos se encuentra el positivismo de Comte (1795-1857),el evolucionismo de Darwin (1809-1841),la sociología de Durkheim (1858-1917), el pragmatismo de  James (1842-1910) y el experimentalismo de  Dewey /1859-1952).
       Las disciplinas empíricas  se separan del tronco común de la Filosofía. Herbart (1776-1841) en 1806 publica su obra Allgemeine Pedagogik  y establece  la pedagogía como autónoma de la filosofía.
       Es en el siglo XX cuando surge el Neopositivismo (llamados círculo de Viena)  como movimiento filosófico  que se ocupa de la metodología científica, y su  objetivo  consistía en alcanzar una comprensión científica del mundo, entre sus representantes se encuentran  Carnap, Hempel, Reichenbach y Wittgenstein. Einsten y Russell  no pertenecieron a este círculo pero  coincidieron  en los presupuestos básicos.
      Wittgenstein en su Tractatus Lógico- philosophicus de 1922, constituye el lazo entre el Círculo de Viena  y la filosofía de Russell. Donde señala que  la filosofía tiene como tarea analizar el lenguaje científico. Usamos el lenguaje para describir al mundo. Por eso el  análisis del lenguaje  constituye el método y la tarea de la filosofía. Para Wittgenstein, los límites de tu lenguaje  son los límites de tu mundo.
     El neopositivismo se centró en conseguir que el trabajo de los científicos sea organizado de manera unitaria, lo que incidió  que las ciencias se fecundasen  mutuamente, se critiquen y  a la vez se depuren. Todo esto  influyo en la Teoría General de  Sistemas de Bertalanffy y en el principio de falsacion de Popper.
     Según  el principio de falsación de Popper (1971)  no es posible llegar  a la confirmación de leyes y teorías dándoles el carácter de ciencias verdaderas. En una investigación científica  lo máximo que se puede llegar es  a demostrar que una hipótesis es falsa. Por el contrario una falsacion contrastable  intersubjetivamente  es definitiva. El conocimiento se desarrolla por eliminación de errores. Bunge (1981)  matiza el punto de vista de Popper  con la afirmación de que si los datos son favorables sugieren cosas, aunque no concluyentemente; si son desfavorables, tienen aún más importancia pero no  por eso son concluyentes, pues la  contrastación puede ser errada. En Habermas (1988) presenta una serie de ensayos donde confronta la Escuela de Frankfurt y el positivismo.
      Feyerabend (1981) se define como empirista crítico   se manifiesta  a favor de un pluralismo metodológico de tipo formal. Defiende el principio de todo vale para procurar un mayor avance en la ciencia. Sugiere utilizar la inducción y la contrainduccion, la cual consiste en validar una hipótesis que contradice a la primera. Así mismo introduce el término  inconmensurabilidad, según el cual las interpretaciones científicas dependen del marco teórico.
  
Revisión Bibliográfica

Universidad Pedagógica Experimental Libertador. (1998) Investigación Educativa, primera
        parte. Italgraficas, S.A, Caracas.
PISO FILOSÓFICO DE LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA
Por: Yurubi Araque Aguirre
            Cuando se habla de la investigación educativa no se puede dejar de lado a la filosofía, que desde tiempos remotos es la base que ha definido los principios de  la educación. Si hablamos en términos educativos de platón en él se sustenta el modo tradicional de la educación, siendo el primero en desarrollar la teoría sistemática de la educación basándose en una filosofía integral y encontró en la dialéctica un método para enseñar el conocimiento que para él estaba latente en todo ser humano, “Hay que educar al cuerpo porque es el cimiento del alma”, todo su trabajo es de gran ayuda al establecer una investigación el dialogo es de gran utilidad para el investigador.
            En general a nivel investigativo René Descartes marca un antes y un después con el desarrollo del método científico, que está todavía vigente en muchos proyectos de manera directa e indirecta en los otros. Aunque muchos investigadores a nivel de educación tratan de desligarse de este método por considerarlo útil solo para un área de la ciencia, en sus raíces lo utilizan sin darse cuenta, por un proceso mental casi cotidiano en todo investigador.
            Herberto Spencer critica la educación tradicional, nos aporta que nada incita más al estudiante a trabajar como los pequeños descubrimientos que realiza y es una de las primeras corrientes pedagógicas que contradice a la educación idealista. Es un gran intelectualista naturalista, valora la acción cultural del hombre y la ciencia explica, analiza la expresión artística viendo su conexión con el ambiente y su realidad social.
            Para el investigador en educación cada filosofo es un anclaje que debe conocer para enriquecer su trabajo, Herbart nos enseño a renunciar al sueño de querer enseñar todo, se debe tener en consideración en toda investigación al estudiante su interés, los grados formales y su concentración, es criticado por Dewey que habla sobre los fines de la educación, utiliza los términos objetivos y metas, es un gran representante del pragmatismo una de las corrientes del positivismo, son verdaderas las ideas que nos proyecten hacia el futuro.
            Continuando con el tema del piso filosófico que sustenta la investigación educativa hay que hablar de los paradigmas desde el positivista, mecanicista y los modernos que cada uno persiguen los mismos fines pero desde visiones distintas. Son los pilares que sostienen cualquier investigación, sus principales representantes que fueron y son en algunos casos grandes filósofos, no han perdido vigencia desde los pre-Socráticos, Sócrates, Platón, Aristóteles, Helenísticos, Medievales, Modernos, Contemporáneos y Latinoamericano han dejado un legado educativo que sustenta toda investigación y que por más tiempo que ha pasado no han perdido vigencia. A pesar del surgimiento de nuevos paradigmas más holísticos y sociales, los de mayor edad no pierden su condición y todavía son de gran utilidad para muchas investigaciones.

            Cada filosofo, sus ideas, teorías e hipótesis son la base para las nuevas investigaciones, son el legado de cómo a medida que pasan los años los problemas educativos siguen estando presentes, que ninguna investigación termina en realidad esta es retomada y reorientada con los años, ya que la humanidad cambia a diario pero el conocimiento que nos fue heredado es el asiento para los nuevos conocimientos y el surgimiento de ideas que son del beneficio colectivo.
PISO FILOSÓFICO EN EL QUE SE SUSTENTA LA INVESTIGACION EDUCATIVA
Por: Iraine Aldazoro

   Para hablar del piso filosófico en el que se sustenta la investigación educativa, se debe comenzar por la corriente filosófica idealista de Platón, considerado uno de los más grandes filósofos griegos, a quien junto con Aristóteles se le reconoce como uno de los pilares fundamentales en cuyo pensamiento se sustentó el llamado modo tradicional de la educación.
   Platón fue el primero que desarrolló una teoría sistemática de la educación basándose en una concepción filosófica integral, para él “conocer es volverse consciente o recordar lo que ya tenemos latente dentro de nosotros”, con esto quiso decir que el conocimiento no parte desde cero. Así, Platón planteó la idea que el conocimiento se encuentra preexistente en mente y por ello el conocimiento intelectual era distinto en unos hombres y en otros.
      Platón estructuró una teoría de la educación en el que precisó el concepto y fines que debía tener, los principios que debían orientarlos, la naturaleza del conocimiento y cómo adquirirlos, estableció las características del educador y del educando, diseñó todo un proceso educativo, señalando los medios más eficaces para su visualización, también abordó el papel del Estado en la educación (considerado por él como esencial), se puede afirmar que Platón planteó la institucionalización de la educación por parte del Estado y dejó una propuesta para la educación de las mujeres.
   No obstante, de los importante aportes de Platón a la investigación educativa, se puede concluir que la teoría educativa propuesta por Platón en su diálogo “la República”  es de carácter elitista, con predominio de la clase pudiente u oligarca en la producción de conocimiento o saberes, marginando a las mayorías populares, limitándolas a actividades manuales. Todo esto indica que la visión educativa de Platón era totalitaria y exclusivista.
   Por otro lado, tenemos la corriente filosófica intelectualista de Herberto Spencer, su teoría educativa está reflejada en su obra “La Educación intelectual, moral y física”, para Spencer el fin último de la educación debe ser “adquirir el mayor caudal posible de conocimientos que sirva para el máximo desarrollo de la vida individual y social en todos sus aspectos”, sostenía que la ciencia, que nos revela los secretos de la naturaleza, que nos proporciona medios para satisfacer nuestra necesidad, es la educación por excelencia, y, hay que anteponerla al padre, al maestro, al estado y a la iglesia. Afirmaba que las letras y el arte no tienen más papel que ocupar el ocio de las clases acomodadas, anteponiendo las disciplinas de: fisiología e higiene, matemáticas, ciencias físicas y naturales, psicología e historia como ciencias que deben ser aprendidas. Spencer tenía como lema: “enseñar lo menos posible, hacer hallar lo más posible”, con esto quería decir que nada incita más al estudiante al trabajo que los pequeños descubrimientos que realiza, y, para excitar ese interés por esa actividad espontanea nada más apropiado que los principios de Pestalozzi, que Spencer acuña nuevamente.
   Con estos principios Spencer sustenta su teoría filosófica de la investigación educativa, la cual es netamente naturalista e intelectualista, no admitiendo los valores morales propiamente dichos, de este modo puede disertar sobre educación moral sin apelar a la conciencia, al deber, a la libertad o las sanciones superiores. Su planteamiento pretende conocer más el aspecto evolutivo y biológico del hombre como ser humano, cuestionando la existencia del alma espiritual, procedente de Dios.
   Por ende, los positivistas emergen en un sistema filosófico basado en la experiencia y el conocimiento empírico de los fenómenos naturales, en el cual la metafísica y la teología son sistemas de conocimientos imperfectos e inadecuados, usado en su mayoría por las ciencias duras dejando de lado en la investigación el quehacer diario del hombre y su vinculación con la sociedad. Entre sus mayores representantes están Augusto Comte, nos dejo la escuela republicana y alega que la finalidad de la educación no debe ser prepararnos para una profesión si no para la vida por medio del positivismo. Saint Simon alega que cada uno ha de ser clasificado según su capacidad y remunerado según sus obras. John Stuart Mill    Establece cuatro reglas para averiguar los antecedentes de los fenómenos: La concordancia, La diferencia, Los Residuos, La variaciones Concomitantes. Junto a la figura de los miembros del Círculo de Viena aparece un joven vienés que, con el tiempo, se convierte en uno de los principales artífices de la filosofía de la ciencia. Sin él no se podría comprender el desarrollo de esta disciplina. Buena parte de los filósofos posteriores de la ciencia se inspiraron en su teoría de la ciencia. Unos para criticarla y proponer nuevos caminos; otros para continuar en su misma línea filosófica y completar sus teorías Karl Popper.
En contraposición a los defensores del positivismo surge la hermenéutica la cual planteo la necesidad de conocer las causas internas del fenómeno, así que en vez de buscar la explicación de los fenómenos busca su comprensión. Mientras que las ciencias naturales buscan explicar y controlar las leyes del mundo físico mediante procesos estructurados en forma rígida, normativa o como un canon llamado "métodos cuantitativos" que tiene su fundamento en la filosofía positivista, las ciencias sociales buscan interpretar y comprender los motivos internos de la acción humana, mediante procesos libres, no estructurados, sino sistematizados, a los que inapropiadamente se les llama "métodos cualitativos", por la resonancia positivista, pudiendo llamarse "procesos cualitativos", que han dado origen a diversos enfoques hermenéuticos como el fenomenológico, del Dasein, de la comprensión del sentido, el neokantiano, el lingüístico, que tienen su fuente en la filosofía humanista, y que han facilitado el estudio de los hechos históricos, sociales y psicológicos del ser humano.


jueves, 3 de abril de 2014

La Filosofía y La Investigación Educativa

La Filosofía  y La Investigación Educativa
Ante los cambios acelerados de conocimiento y la diversidad de paradigmas, se requiere de personas competentes que den respuesta a los problemas de una realidad compleja y dinámica; que adopten una actitud reflexiva y crítica con respecto a la realidad educativa y que posean habilidades para investigar científicamente esa realidad y transformarla creativamente. Se necesita también de personas que se asuman como pensadores, es decir como sostiene Paulo Freire, que "realicen la tarea permanente de estructurar la realidad, de preguntarle y preguntarse sobre lo cotidiano y evidente, tarea ineludible para todo trabajador social."
Los especialistas de la educación deben comprometerse como investigadores de su propia práctica y reflexionar críticamente acerca de la misma para mejorarla, a través del diálogo, el debate y la experiencia compartida sobre prácticas pedagógicas habituales. Para lograr esta ardua tarea, se debe complementar la filosofía con la investigación educativa, ya que ésta dará las respuestas adecuadas que permitirán una calidad en el proceso educativo, porque a través de ella se busca la verdad como lo planteó Sócrates, donde el hombre se hace por sus decisiones.

Por otra parte, se hace indispensable tener una experiencia directa con la problemática a estudiar, cuyas conclusiones superen la mera recolección de información. Para ello, es fundamental introducir las herramientas de investigación en el estudio de situaciones cotidianas, para un análisis teórico-reflexivo y la implementación de estrategias superadoras de esas prácticas. Además, es necesario propiciar, organizar e implementar un espacio de promoción, investigación y desarrollo, como acciones continuas y sistemáticas en el marco del conocimiento de investigadores de la educación. Cabe destacar que Thomas Kuhn, conocido por su gran contribución a la Filosofía, señala que el conocimiento no es solo científico sino que hay que ir más allá, está en el propio sujeto, portador de formas universales que obtienen de la experiencia;  la materia indispensable para construir su objeto de conocimiento.
Esto conlleva que cada investigación enriquece la cultura  porque contribuye al desarrollo de su entorno y estimula el pensamiento crítico, y es a través de ella, que el proceso de aprendizaje se vitaliza y se combate la memorización, que tanto ha contribuido a formar profesionales pasivos, pocos amantes de la innovación, con escasa curiosidad e iniciativa personal. Es por esta razón, que es necesario fomentar la investigación en el proceso educativo como una herramienta eficaz que ayuda a resolver cualquier situación que se presente en el entorno.





miércoles, 2 de abril de 2014

ENSAYO PISO FILOSÓFICO EN EL QUE SE SUSTENTA LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA.
Por: Zoila L. González A.

La investigación se puede considerar como la gran herramienta con la que se cuenta para mantener un constante crecimiento del conocimiento, por tal motivo la investigación educativa es el eje fundamental del proceso educativo presente en cada ser humano. Y es este ser humano y su contexto quien nos permitirá establecer donde nos debemos apoyar.

Es decir que el contexto nos ayudara establecer que piso sustentara nuestra investigación y este hecho nos ha ayudado a ver cambios importantes en la misma, por tal motivo entender que el investigador y el momento histórico en el que este se encuentre nos guiara en nuestro estudio, lo que nos permite entender que cada situación es distinta y de este modo debe tomarse la investigación.

Por esto podemos observar como se encamino bajo una corriente positivista la investigación a lo largo de los años, e inclusivamente se arraigo esta concepción de modo tal que hoy en día continua en uso y en muchas ocasiones impuesta desde el inicio del proceso investigativo. Auguste Comte define “la filosofía como la doctrina general de los conocimientos humanos, sin embargo al añadirle el calificativo positivista, identifica el conocimiento humano con los conocimientos aportados por la ciencia, puesto que un saber que no se funde en hechos observados es pura ficción y engaño”, es decir que el conocimiento debe tomar en cuenta el conocimiento del sujeto pero anidado al conocimiento científico para entonces poder darle valor e importancia. Corriente que arrojo y permitió dar grandes avances en el proceso investigativo.

Sin embargo no se puede dejar a un lado que las necesidades van avanzando y cambiando según sea el momento o la situación que se este presentando y que cada sujeto va incorporando sus necesidades y situaciones, por tal motivo Morín Edgar nos dice “… la necesidad, para el conocimiento, de poner orden en los fenómenos rechazando el desorden, de descartar lo incierto, es decir, de seleccionar los elementos de orden y de certidumbre, de quitar ambigüedad, clarificar, distinguir, jerarquizar...”, y esta necesidad cambiara de sujeto en sujeto, lo que nos lleva entonces a entender que surgen fenómenos distintos que nos ayudaran a entender el camino investigativo que debemos tomar.


Es decir que cada sociedad esta envuelta en un conjunto de situaciones que se presentan en su vivir diario y son estas situaciones que nos llevan a plantear investigaciones; según sea el fenómeno que se desea investigar pues de ese mismo modo debemos tomar esos aportes que nos fomentaran y sustentaran nuestra investigaciones, pilares que han sido estudiados y que se han ido adaptando según el investigador para explicar el piso epistemológico en cual se sostiene, métodos que nos permiten cuantificar los resultados de la investigación o métodos que nos proporcionar observaciones que nos ayudan a concluir y aportar recomendaciones a seguir.